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El Obispo de los Pobres, noveno aniversario luctuoso

 

El Obispo Rafael Francisco Martínez Sáinz nació el 29 de septiembre de 1935 en Arandas, Jalisco. Desde pequeño su familia se trasladó a la ciudad de Guadalajara, donde cursó sus primeros estudios en el Colegio Anáhuac.

 

A los doce años, en 1947 ingresó al Seminario Diocesano de Guadalajara, donde cursó la secundaria, preparatoria y estudios de latín. Posteriormente, el entonces arzobispo José Garibi Rivera lo envió a Roma para continuar su formación teológica en el Pontificio Colegio Pío Latinoamericano.

 

Fue ordenado sacerdote en Roma en octubre de 1959, y al regresar a México se le confió como auxiliar de administración de la caja del Arzobispado de Guadalajara. Posteriormente fue vicario en Tecualtitlán y párroco de San Miguel del Espíritu Santo en Guadalajara.

 

En 1971, el Cardenal José Salazar López lo nombró párroco de Ocotlán, ministerio que ejerció con dedicación ejemplar durante 27 años, hasta 1998. Más tarde fue designado vicario general de la Arquidiócesis de Guadalajara, y en el año 2002, el Papa San Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Guadalajara, servicio que desempeñó hasta su retiro en 2012.

 

Su legado en Ocotlán

Pastoral

Aplicó con entusiasmo las reformas del Concilio Vaticano II, promoviendo una pastoral más cercana y participativa. Para una mejor atención espiritual impulsó la creación de varias nuevas parroquias, San Antonio de Padua, Sagrado Corazón, San Pedro Pescador, San Francisco Cuitzeo y San Felipe de Jesús.

 

Fomentó los Encuentros Matrimoniales y la Pastoral Juvenil, construyendo una casa pastoral anexa al curato parroquial para sus actividades.

 

Apoyó decididamente las vocaciones sacerdotales y religiosas, y fue un firme promotor del Seminario Auxiliar de La Barca.

 

Educativo y cultural

 

Participó en la fundación del CBTis No. 49 y del Centro Universitario de la Ciénega (UdeG), además de colaborar en la creación de la Secundaria Técnica No. 42.

 

Fortaleció el sistema educativo de la Escuela Hogar, donde instauró la secundaria y preparatoria, además de ampliar sus instalaciones.

 

Ayudó a muchos jóvenes con el gasto y manutención de sus estudios.

 

Junto con el maestro Wilfrido Íñiguez, fundó la Escuela de Música Sacra, y fue también cofundador del Museo de Historia de Ocotlán, espacios que fortalecieron la identidad cultural y religiosa de la comunidad.

 

Social

Su labor social fue una de las más destacadas. Formalizó la organización del Hogar de Ancianos, creando el Patronato de Hogares Fraternales, gracias al cual se construyó el actual edificio del Hogar de Ancianos en la colonia Riveras de Zula.

 

Fundó además un orfanatorio y la Estancia Infantil Pascual Núñez.

 

En coordinación con empresarios locales, impulsó la creación del Banco de Alimentos, que benefició a familias trabajadoras de Nestlé, Celanese e Industrias Ocotlán.

 

Asimismo, dirigió la ayuda parroquial hacia las familias más necesitadas, especialmente en el sur de la ciudad, mediante la distribución de despensas.

 

Por su incansable labor en favor de la comunidad, el H. Ayuntamiento de Ocotlán lo declaró Hijo Predilecto de la Ciudad en septiembre de 1994.

 

Legado espiritual

Pese a su delicado estado de salud, el 2 de octubre de 2016 visitó una vez más Ocotlán para bendecir el nuevo monumento al Señor de la Misericordia en la colonia La Primavera. Pocas semanas después, el domingo 6 de noviembre de 2016, en el marco del Año Jubilar de la Misericordia, partió al encuentro del Señor, “con olor a santidad”.

 

Sus funerales se celebraron primero en el Templo Expiatorio de Guadalajara, y posteriormente en Ocotlán, donde miles de fieles del Decanato se reunieron en la plaza principal para despedirlo.

 

Sus restos fueron velados en la Parroquia del Señor de la Misericordia, donde permaneció en capilla ardiente durante toda la noche, acompañado sin cesar por la oración y el cariño de su pueblo.

 

Hoy, sus restos reposan temporalmente en el antiguo camposanto de la Capilla de la Purísima, donde la comunidad continúa elevando oraciones por su eterno descanso y agradeciendo su vida, entrega y legado.

 

Prodigioso Señor de la Misericordia de Ocotlán

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